No hay conflicto entre particulares tras despido de Aristegui

A casi tres semanas del despido de Carmen Aristegui y su equipo de noticias por parte de la empresa MVS, el tema ha causado muchas opiniones que disciernen entre si se trata de un ataque a la libertad de expresión o un conflicto entre particulares. Para quienes recordamos o vivimos la realidad del periodismo en México, esta no es una gran disyuntiva.

La libertad para ejercer el periodismo o acceder a la información es mínima en México. Los monopolios de la comunicación cotidianamente imponen su poder, por encima de lo que millones de personas desean escuchar, mirar o leer en medios. Como vimos con la decisión de los directivos de la familia Vargas y los accionistas de MVS, con su determinación de sacar del aire el programa Aristegui Noticias.

A esto se suman otros factores, como la violencia contra periodistas y la impunidad a sus atacantes, el uso oportunista de la publicidad gubernamental en medios y la penalización que prevalece en algunos estados del país, disfrazada de “protección” contra difamaciones y calumnias. Este es el marco que ha permitido la salida de Carmen Aristegui del aire.

Según cifras de organizaciones no gubernamentales, los ataques a periodistas en nuestro país involucran, en casi la mitad de los casos, a funcionarios de gobierno o policías y en el resto al crimen organizado.

Durante el sexenio de Felipe Calderón se registraron 1092 agresiones, entre asesinatos, desapariciones, secuestros y amenazas. Pero sólo en los dos primeros años del gobierno Enrique Peña, la cifra es de 656, casi el doble; prácticamente un ataque cada 20 horas.

Sin duda: el escándalo de la Casa Blanca determinó el despido

MVS ha negado que la causa del conflicto con Aristegui fuera el escándalo de la Casa Blanca, y afirma que fue el “abuso de confianza” a raíz de la adhesión de sus reporteros a la plataforma Méxicoleaks y el posterior ultimátum de Carmen para reinstalarlos.

Pero la prensa internacional y miles de personas ubican como el principal motivo político el deterioro de la imagen presidencial, cuestionada en todo el mundo a raíz del destape del inmueble valuado en 7 millones de dólares.

Destaca además la cercanía con las elecciones intermedias en varios estados del país, donde el gobierno pretende cerrar varias crisis políticas con un ataque a la libertad de expresión. Como los escándalos por corrupción, los crímenes de Ayotzinapa y Tlatlaya, violaciones a los derechos humanos, complicidades de funcionarios y hasta gobernadores con el crimen organizado, redes de trata vinculadas a políticos y la propia aplicación de las reformas estructurales.

Antes que saliera del aire, Aristegui ya denunciaba los descaros del PRI hacia las próximas elecciones, como la candidatura al distrito XXIV en Iztapalapa de Sandra Esther Vaca Cortés, reclutadora de la red de prostitución de Cuauhtémoc Gutiérrez, revelada por Carmen en MVS, quien tuvo que declinar al día siguiente que fue exhibida en radio. Así como la descarada suspensión provisional que adquirió Gutiérrez de la Torre dentro del PRI.

¿Qué sigue para Carmen Aristegui?

La apuesta de Carmen Aristegui fue reincorporarse a MVS Noticias. Todos sus llamados han sido en esa ruta, explicó, para recuperar el espacio en primer lugar.

Sin embargo la empresa fue categórica en dar por terminada definitivamente la relación e ignorando los miles de comentarios y llamados, que incluyen más de 200 mil firmas que acumula la solicitud en la plataforma Change.org, que solicitan su regreso al aire.

Al mismo tiempo, algunos periodistas independientes, personalidades ligadas a la comunicación, estudiantes e intelectuales, le han planteado a Aristegui que este sería un buen momento para iniciar algún tipo de plataforma independiente de comunicación apoyada por internet y sostenida por los millones de seguidores.

Al mismo tiempo han surgido iniciativas que proponen e incluso recaudan firmas para solicitar la apertura de Radio Ibero, Radio UAM, TV UNAM. A lo cual José Narro ya respondió que la UNAM no podría costear los gastos de este equipo de noticias.

Otras iniciativas de respaldo a la comunicadora incluyen llamados a boicotear las empresas de la familia Vargas, o el envío de cartas a las empresas patrocinadoras en MVS.

Carmen Aristegui no ha llegado a tanto, como pasar de ser una comunicadora crítica y de denuncia a una activista de los medios de comunicación, por ello no ha respondido a algunas de estas propuestas y sólo ha agradecido la enorme solidaridad con su equipo, mientras mantiene a sus seguidores informados de sus decisiones a través su portal y cuentas en redes sociales.

El camino anunciado por lo pronto es la ruta legal, donde mostrará las violaciones contractuales que violó la empresa MVS.

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